Los manantiales han constituido en cada barrio una de las infraestructuras fundamentales de trabajo vecinal y la principal fuente de suministro de agua potable hasta finales del siglo XX.
Las fuentes públicas han sido por otra parte, las primeras obras públicas acometidas por la administración.
Así la denominada Alkartasunaren Iturria o Fuente de la Concordia construida en 1883, ha sido el primer ejemplo de trabajo “ilustrado” de los dos ayuntamientos de Mungia para traer las aguas de Gondramendi. ha tenido diversas ubicaciones y es de las pocas construcciones de esa época que tienen la inscripción en euskera.
Esta fuente se ha convertido en uno de los principales símbolos de Mungia y quiere reflejar precisamente el espíritu de concordia y acuerdo en la superación de los conflictos. De hecho, desde el siglo XIV en Mungia había dos ayuntamientos (villa y anteiglesia) con legislaciones diferentes y a veces enfrentados entre ellos. Durante la historia se produjeron diversos intentos de lograr la unión entre las dos Mungias pero estos no furtificaron hasta 1900. Previemente, en 1883 se logró un acuerdo para realizar en común la traida de aguas al pueblo y como recordatorio de ese acuerdo se construyó esta fuente, realizada en parte en mármol de Ereño. Al principio estuvo colocada frente al ayuntamiento, pero posteriormente se trasladó a su actual emplazamiento, junto a Torrebillela, en Arnaga, que guarda uno de los pocos restos de la histórica Bekokale (Calle de abajo). Así pues esta fuente, ha quedado como símbolo de concordia, del espíritu de acuerdo y diálogo como vía de solución de los problemas.
Hay otras fuentes curiosas como la de Atxurizubi de 1810 según reza la inscripción que aún se ve y que forman parte del patrimoni histórico de Mungia.